domingo, 20 de enero de 2013

El caso de Elena

La mayoría de los niños oye y escucha desde antes del nacimiento. Aprenden a hablar imitando los sonidos que escuchan a su alrededor, las voces de sus padres y de las personas que los cuidan, estableciendo pequeños diálogos. Repiten lo que oyen, especialmente sus mismas producciones que en un comienzo son gorjeos o sonidos guturales, luego balbuceos o sílabas que cada vez se parecen más a los sonidos del idioma que hablamos; aparecen las primeras palabras y el lenguaje oral que se enriquece en el transcurso de la vida. Si el niño no puede recibir y compartir toda esta información debido a una pérdida auditiva, no la va a producir. Así es como la audición nos da herramientas para pronunciar los sonidos del idioma y comunicarnos.

Miguel podría abordar el caso, aconsejando a los padres ya que  es esencial en la asistencia individual, se les hará descubrir por sí mismos la razón por la que actúan de este modo y cómo deben hacerlo, y que es de vital importancia acudir al pediatra para que realice las pruebas oportunas.

Miguel como educador deberá fijarse en  algunas pautas evolutivas que conviene tener presentes y que pueden incidir en la posibilidad de aparición del déficit son las siguientes:
12-18 meses: Identifica las personas, partes del cuerpo y juguetes al pedírselo. Localiza los sonidos desde todas direcciones. Nombra lo que quiere. Se mueve al ritmo de la música
18-24 meses: Sigue instrucciones sencillas. Habla con frases de dos palabras. Reconoce sonidos en el ambiente (carros, perros, aspiradora, llaves…). Debe tener un vocabulario de 20 palabras o más


Si miguel ve que estas pautas no se dan en la niña, además del informe médico requerido a la familia, deberá atender con unas necesidades educativas diferentes al resto, como serian:
-          Recurrir a estrategias visuales.
-          Darle mayor información.
-          Trabajara su identidad y su autoestima.
-           Trabajaremos con voz suave y apacible.
-          Tratará de ser expresivo, exagerando un poco en la entonación.
-          Aprovechar todos los ruidos y sonidos del medio ambiente (timbre, aparatos eléctricos…etc) para llamar su atención sobre ellos, en el momento que se oyen.
-          Que manipule y haga sonar diferentes objetos en diferentes momentos.
-          Hacer sonar un instrumento musical, por ejemplo un tambor en diferentes partes del aula, para que así localice de donde viene el sonido.

Jamás deberá ni regañarla, ni castigarla, ya que la autoestima es muy importante que sea buena, ni cambiarla de clase ya que podría producirse el sentimiento de soledad y aislamiento.

3 comentarios:

  1. Hola Laura. Opino igual que tú en cuanto a las pautas que debería seguir el maestro. Sólo añadiría una conclusión y alguna imagen para que quede mas bonito. También pienso que el hecho de que sólo conviva con su abuela también puede influir en qué no adquiera mas vocabulario.

    ResponderEliminar
  2. Buenas noches Laura, me gusta cuando comentas que no debe castigarla, ni reñirla ya que es así si lo hiciera sería horrible, no se lo tendría ni que plantear, veo que te falta comentar lo de su abuela que yo lo considero una gran razón del problema de Elena, desde mi punto de vista, yo añadiria alguna fotillo.

    ResponderEliminar
  3. Hola,laura!me gusta como lo has explicado,lo único que deberías decir algo dando el caso que tú serías la maestra.

    ResponderEliminar